Skip to content

Una nueva propuesta con enfoque positivo en convivencia escolar

Abril 9, 2021

“Tenemos el área ‘Cultura Estudiantes’ que reemplaza a la Inspectoría General. Con esto, hemos modificado los roles y cargos tradicionales, dándole un enfoque positivo a la relación con los estudiantes”, cuenta el rector del colegio Ayelén, en Rancagua. Está compuesto por profesionales del área de las ciencias sociales y educación, personas con habilidades socioemocionales desarrolladas, que entiendan a los niños y jóvenes. “Nos encanta lo que hacemos, porque sabemos que impactamos la vida de nuestros estudiantes y queremos seguir haciéndolo”.

En el año 2015 se forma el Colegio Ayelén, en Rancagua, con una gran particularidad: en reemplazo de una inspectoría general crearon el área de ‘Cultura Estudiantes’. “Desde un inicio tuvimos claro que no habría inspectores”, cuenta el rector, Víctor Arroz. “Cuando abrimos el colegio, ya teníamos una naciente área de cultura escolar, que con los años ha ido potenciándose”, agrega.

Lo que busca el equipo de ‘Cultura Estudiantes’ es generar un vínculo con los niños, adolescentes y sus familias, el cual les permita entender las razones y motivos de sus acciones y trabajar sobre ellas, explica. “Entendemos que nuestras y nuestros estudiantes necesitan contención y que, cuando se ‘portan mal’, son disruptivos o muestran dificultades para relacionarse, etc., siempre hay una razón más de fondo”.

El funcionamiento
Si un estudiante le falta el respeto a un profesor, por ejemplo, es derivado a ‘Cultura’, donde tendrá una conversación con un miembro del equipo, se llamará a su apoderado (socio educativo), y tendrá una consecuencia que incluye las disculpas al profesor. “El equipo de ‘Cultura Estudiantes’ también es el que aplica las sanciones establecidas en el reglamento de convivencia, siempre acompañado de reflexión para impulsar el cambio. La sanción por sí sola no basta; se requiere de reflexión y apoyo para cambiar”, afirma categórico el rector.

Cada año el funcionamiento de este sistema es mejor. “Nos hemos dado cuenta de que sí funciona, que nuestros estudiantes cambian sus acciones en la medida que se dan cuenta que nos importan y que todo lo que hacemos, como conversaciones, consecuencias (positivas y negativas), y sanciones, es para que ellos puedan ser mejores y se transformen en arquitectos de su propio futuro”, señala.

Las labores
Contener, conversar, tener conversaciones difíciles, escuchar, educar… en resumen, estar. Son quienes aplican el reglamento y, por lo tanto, las sanciones, pero también son quienes escuchan, dan consejos, citan a los adultos responsables cuando un estudiante, por el motivo que sea, lo está pasando mal.

Apoyan, además, el trabajo de los mentores (profesores que son el primer vínculo con sus estudiantes), ayudándolos a encontrar estrategias para que los estudiantes puedan mejorar y sacar su mejor versión. Por último, “apoyamos a nuestros estudiantes que presentan más desafíos en el área emocional, social y/o conductual para poder cerrar la brecha y que tengan la oportunidad de desarrollarse como todos sus compañeros”, cuenta Víctor Arroz.

Los resultados
Las encuestas muestran cerca de un 90% de satisfacción entre los estudiantes que han recibido apoyo de ‘Cultura’ y, en general, las familias también se muestran satisfechas y agradecidas del trabajo que hacemos, cuenta Víctor. “Para los estudiantes, el espacio de ‘Cultura’ no es solo el lugar donde se conversa con ellos y los ‘retan’, sino también un lugar de contención y donde saben que serán recibidos si es que lo necesitan. Eso lo valoran”, asegura.

¿Hace falta la inspectoría? “NO. El sistema que tenemos nos ha permitido entender a nuestros niños y jóvenes de una manera distinta a la tradicional en las escuelas, y que consideramos que es mejor. Requiere de más trabajo y los cambios se ven más a largo plazo, pero por lo mismo, son también más permanentes”, dice el rector. Y cuenta que el mayor desafío ha sido “convencer” a la comunidad escolar de que vale la pena hacer las cosas de manera distinta a la tradicional. “Poco a poco, lo hemos logrado ¡Sí se puede!”.

León Urruticoechea, Director de Gestión en Educación de la Fundación Irarrázaval destaca el trabajo realizado por este colegio, que forma parte de la RED. “Nos encanta conocer estas iniciativas de parte de los colegios, que buscan el bienestar de sus alumnos y fortalecer una sana convivencia. Crear espacios saludables para que los niños y jóvenes puedan aprender y desarrollarse es clave, sin recurrir a amenazas de sanciones sino con reflexión”, dice.